Chavos estos son los textos que hay que leer para debatir el lunes, además de hacer un análisis en una cuartilla, para obtener una buena calificación será importante su manejo.
¿Globalización, mundo perfecto o futuro de terror?
Hoy en día mucho escuchamos acerca de la globalización sin siquiera tener una noción aterrizada del término o de lo que este fenómeno/proceso implica, y de esta forma es difícil adoptar una postura a favor o en contra.
para comenzar es importante a mi parecer resaltar lo que nos dice el ensayo en el cual me basé para escribir esta opinión, y se refiere a que la globalización no es tan sólo homogenizar el mundo en cuanto a comunicación, tecnología, política, cultura, etc... si no que son tantas y tantas conexiones e interconexiones no tan solo de países, gobiernos, empresas transnacionales, sino también de cada uno de nosostros como simples individuos que día a día perdemos nuestra identidada para pertenecer a otra totalmente diferente pero que nos hace sentir "en onda", "chick", "cool", "chidos" etc. es decir no queremos estar fuera, sino dentro de el sistema social creado e influenciado por el consumismo, producto de la globalización.
en lo personal no puedo inclinarme por una postura a favor o en contra, asi como así, simplemente depende del punto de vista con que lo analice, si lo hago desde la perspectiva de una estudiante , que vive en xalapa, y pertenece al sector económico medio, y que vive en un méxico donde existe la extrema pobreza y analfabetismo, mi postura será en contra del globalismo, ya que considero que no todos los individuos tendremos igualdad de condiciones y no todos seremos capaces de entrar en la esfera de lo global, quedandonos en el abanadono, la pobreza y la desigualdad.
por otra parte viendolo desde un punto mercadológido, empresarial, publicitario, creo que la globalización es lo mejor que puede suceder, para lograr unificar gustos, tendencias, modas y así formar toda una sociedad que sirva fácilmente a los objetivos del marketing, sin llegar con esta opinión a querer decir que el marketing sea algo malo o que manipule a las masas.
solo considero que la globalización no se puede parar, pero si estamos a tiempo de imponer ciertas reglas que hagan que este gran juego no se salga de control.
en si es algo bueno, pero debemos esforzarnos para que los seres humanos no lo utilicemos como una simple herramienta de enriquecimiento y sea ahí cuando todo se vualva en contra.
Esta globalización imponente se encuentra llena de promesas en el eterno discurso de la igualdad humana y cultural, del avance científico, tecnológico y económico de los tercermundistas como nosotros, pero es la misma globalización que usurpa la identidad de las naciones convirtiéndonos en imagen a semejanza de las superpotencias; un ejemplo claro es que nuestra alimentación, rica y saludable desde hace cientos de años ha venido a ser modificada por la comida “rápida” que ofrecen las transnacionales como McDonalds o KFC: o que hay de nuestro tequila, me he topado con gente que dice ser mexicana y que en verdad aborrece la bebida nacional mientras se emborracha al calor del vodka o del whisky, o que tal aquellos que ven al mezcal como la porquería de porquerías si de alcohol hablamos, con el perdón de la palabra qué chingaderas son esas; cuándo perdimos el amor por nuestra tierra y lo que ella produce, cuándo perdimos el sentido de la humildad, cuándo empezamos a renegar de nuestro orígen y pensar que todo producto de importanción viene asegurado con una calidad superior; he aquí que el marketing ha extendido esta idea a lo largo del globo terráqueo en beneficio de las potencias, cuya mercado se encuentra tan saturado que no ha tenido más remedio que mirar a su alrededor y detectar a los débiles, a los susceptibles de caer en sus redes y convertirlos, irremediablemente en una copia chafa de lo que ellas son, o bien, poseen tanto capital ocioso que se atreven a buscar una “satisfacción de nuestras necesidades” que las empresas nacionales no han podido cubrir. Y bien, sus herramientas durante todo este tiempo han sido, como ya sabemos: los medios.
En verdad que la globalización nos unifica, pero a la vez nos divide; nos lleva a tratar de ser únicos, pero nos hunde más en la comunidad mediática y masificada.
Y en cuanto al aspecto mercadológico; pienso que el glocalmarketing es una opción excelente; los gigantes transnacionales son tan tremendos que no logran ver hacia el piso, en donde se encuentran las pymes, que de manera inteligente pueden aprovechar aquel mercado que ellas desprecian y el cual les basta para funcionar, mantenerse y lucrar.
Estar a favor o en contra de la globalización a estas alturas es algo estúpido por que es la ruleta que ya está girando. Sólo nos queda buscar sus puntos débiles y atacar antes de que nos aplaste: sobrevivir a ella es imposible, pero sobrevivir en ella requiere sólo de ingenio.
La idea de que las pymes puedan moverse a través del universo global pero siempre en mercados locales es fascinante; las grandes empresas nunca se molestarán en aplastarlas, pues son tan “insignificantes” que no son dignas siquiera de ser miradas, y podrán coexistir de manera armónica, cada quién con su cada cual: las transnacionales con su mercado mundial, y las pymes con los pequeños segmentos olvidados.
Futuros publirelacionistas de este mundo dinámico, loco, y al mismo tiempo seductor:
Este espacio nos permitirá mantener un diálogo constante; además de facilitarnos la dinámica de la clase. Espero que se convierta en una verdadera extensión de huestras discusiones, alegatos, juegos y demás locuras que inventemos en el aula.
Se aceptan todo tipo de propuestas, iniciativas y sugerencias siempre y cuando tengan el poder de seducir a la distancia.
Su maestro: Eduardo Z.
¿Globalización, mundo perfecto o futuro de terror?
Hoy en día mucho escuchamos acerca de la globalización sin siquiera tener una noción aterrizada del término o de lo que este fenómeno/proceso implica, y de esta forma es difícil adoptar una postura a favor o en contra.
para comenzar es importante a mi parecer resaltar lo que nos dice el ensayo en el cual me basé para escribir esta opinión, y se refiere a que la globalización no es tan sólo homogenizar el mundo en cuanto a comunicación, tecnología, política, cultura, etc... si no que son tantas y tantas conexiones e interconexiones no tan solo de países, gobiernos, empresas transnacionales, sino también de cada uno de nosostros como simples individuos que día a día perdemos nuestra identidada para pertenecer a otra totalmente diferente pero que nos hace sentir "en onda", "chick", "cool", "chidos" etc. es decir no queremos estar fuera, sino dentro de el sistema social creado e influenciado por el consumismo, producto de la globalización.
en lo personal no puedo inclinarme por una postura a favor o en contra, asi como así, simplemente depende del punto de vista con que lo analice, si lo hago desde la perspectiva de una estudiante , que vive en xalapa, y pertenece al sector económico medio, y que vive en un méxico donde existe la extrema pobreza y analfabetismo, mi postura será en contra del globalismo, ya que considero que no todos los individuos tendremos igualdad de condiciones y no todos seremos capaces de entrar en la esfera de lo global, quedandonos en el abanadono, la pobreza y la desigualdad.
por otra parte viendolo desde un punto mercadológido, empresarial, publicitario, creo que la globalización es lo mejor que puede suceder, para lograr unificar gustos, tendencias, modas y así formar toda una sociedad que sirva fácilmente a los objetivos del marketing, sin llegar con esta opinión a querer decir que el marketing sea algo malo o que manipule a las masas.
solo considero que la globalización no se puede parar, pero si estamos a tiempo de imponer ciertas reglas que hagan que este gran juego no se salga de control.
en si es algo bueno, pero debemos esforzarnos para que los seres humanos no lo utilicemos como una simple herramienta de enriquecimiento y sea ahí cuando todo se vualva en contra.
Esta globalización imponente se encuentra llena de promesas en el eterno discurso de la igualdad humana y cultural, del avance científico, tecnológico y económico de los tercermundistas como nosotros, pero es la misma globalización que usurpa la identidad de las naciones convirtiéndonos en imagen a semejanza de las superpotencias; un ejemplo claro es que nuestra alimentación, rica y saludable desde hace cientos de años ha venido a ser modificada por la comida “rápida” que ofrecen las transnacionales como McDonalds o KFC: o que hay de nuestro tequila, me he topado con gente que dice ser mexicana y que en verdad aborrece la bebida nacional mientras se emborracha al calor del vodka o del whisky, o que tal aquellos que ven al mezcal como la porquería de porquerías si de alcohol hablamos, con el perdón de la palabra qué chingaderas son esas; cuándo perdimos el amor por nuestra tierra y lo que ella produce, cuándo perdimos el sentido de la humildad, cuándo empezamos a renegar de nuestro orígen y pensar que todo producto de importanción viene asegurado con una calidad superior; he aquí que el marketing ha extendido esta idea a lo largo del globo terráqueo en beneficio de las potencias, cuya mercado se encuentra tan saturado que no ha tenido más remedio que mirar a su alrededor y detectar a los débiles, a los susceptibles de caer en sus redes y convertirlos, irremediablemente en una copia chafa de lo que ellas son, o bien, poseen tanto capital ocioso que se atreven a buscar una “satisfacción de nuestras necesidades” que las empresas nacionales no han podido cubrir. Y bien, sus herramientas durante todo este tiempo han sido, como ya sabemos: los medios.
En verdad que la globalización nos unifica, pero a la vez nos divide; nos lleva a tratar de ser únicos, pero nos hunde más en la comunidad mediática y masificada.
Y en cuanto al aspecto mercadológico; pienso que el glocalmarketing es una opción excelente; los gigantes transnacionales son tan tremendos que no logran ver hacia el piso, en donde se encuentran las pymes, que de manera inteligente pueden aprovechar aquel mercado que ellas desprecian y el cual les basta para funcionar, mantenerse y lucrar.
Estar a favor o en contra de la globalización a estas alturas es algo estúpido por que es la ruleta que ya está girando. Sólo nos queda buscar sus puntos débiles y atacar antes de que nos aplaste: sobrevivir a ella es imposible, pero sobrevivir en ella requiere sólo de ingenio.
La idea de que las pymes puedan moverse a través del universo global pero siempre en mercados locales es fascinante; las grandes empresas nunca se molestarán en aplastarlas, pues son tan “insignificantes” que no son dignas siquiera de ser miradas, y podrán coexistir de manera armónica, cada quién con su cada cual: las transnacionales con su mercado mundial, y las pymes con los pequeños segmentos olvidados.